Podríamos haber sido amigas, salir juntas, pasarlo bien… hasta que un día habiendo bebido demasiado (o no), nos besásemos. Luego estarías una semana sin siquiera cruzar tu mirada con la mía. Y yo en mi casa pensando en ti, en ese beso, pensando en que quería más, en que no me había llegado a nada.
