Aquí tenéis otro cuento de una autora ya registrada y que espero sea asidua
, en cuanto pille la práctica y aclaremos algunos tecnicismos ya empezará a publicar ella misma y moveremos estas entradas a su autoría propia, de momento os dejo otro gran relato de esta chica, con todos ustedes…. SHANKI !! ^^
Lo recuerdo perfectamente, entré por esa puerta y se cerró detrás de mi. Hizo un sonido como el de las “pelis” de miedo y, de repente, me sentí encerrado, encerrado y completamente solo ante una manada de lobos. Pude sentir todos esos ojos calvados en mí, esperando cualquier movimiento para atacarme. Depredadores, carnívoros depredadores hambrientos que ven en mi una buena merienda, carne fresca, carne de niño nuevo e inocente.
Di unos pasos temblorosos y me senté en el primer lugar que encontré. Así lo hice también en el otro colegio. Aquel colegio anterior era oscuro, casi negro. Y los ojos de los lobos brillaban de un rojo sangriento que me aterrorizaba. Nada más sentarme en la silla vieja y sucia de aquel colegio, hizo un ruido chirriante que hizo aullar a los cánidos. Aullidos de carcajadas qeu hicieron retumbar las lúgubres paredes de aquella habitación.
Esta vez no hubo ruido, ni hubo aullidos. La verdad es que, una vez sentado, miré a mi alrededor y me di cuenta de que este nuevo colegio no parecía tan oscuro. En ese momento me tranquilicé un poco, los lobos no aullaban y la luz entraba por una gran ventana que daba a un campo lleno de árboles y plantas.
También me sentía tranquilo en aquel otro colegio, pero en aquel tiempo era porque no sabía lo que me esperaba. Cómo iba a suponer ni por un momento que aquellos animales que comenzaron riéndose a carcajadas de mi, acabarían por comerme, arrancándome primero la piel a jirones, y riéndose cada vez que yo pedía clemencia.
Y ahora estaba otra vez en la misma situación, rodeado de lobos, lobos esperando cualquier fallo mío para tener un pretexto para comerme. Reconozco que esta vez no noto esos ojos sangrientos clavados en mi nuca. Será que no son lobos. No, esta vez no son lobos, esta vez son buitres que lo único que tienen que hacer es comerse los restos que dejaron de mi los otros. Éstos los tienen más fácil, por eso ya no tienen que atacarme. Sólo tengo que esperar a que se decidan a rematarme.
Recuerdo tambíen perfectametne los insultos. Las gafas, la tez pálida, la ropa, la forma de moverme… todo era pretexto suficiente y válido para los insultos. Y más tarde para las palizas. Me comían cada día a pedazos mientras me recordaban todo aquello que, a su parecer, eran defectos dignos de ese trato.
Y los buitres, ¿qué me esperaba ahora rodeado de buitres?, ¿qué encontrarían en mi meritorio de insultos y palizas? El miedo me paralizaba y cuando tocó la sirena para salir al recreo ni me moví. Fueron pasando a mi lado los buitres y cerré fuertemente los ojos esperando algún empujón o una patada. Me gustaría poder cerrar también los oídos, porque estaba seguro de que era el momento de un insulto, pero en vez de eso escuché:
- Amigo, ¿vienes con nosotros? Vamos a jugar un partido.
SHANKI.

SHANKI
28 Marzo 2009 at 12:02
Eii Aidaaa esto quere dicir que che gustou?
Kinyla
28 Marzo 2009 at 12:33
Jejjee, claro, de todas maneras en cuanto te conectes tengo que hablar contigo para decirte como va todo lo del avatar y cómo hacer para que publiques tú directamente