Esta semana estoy con una muñeca vendada e inmobilizada por haberla forzado y eso que es soy zurda y “por suerte” ha sido la izquierda y puedo usar los dedos sin mayores problemas pero, cosas tan cotidianas como usar el cuchillo y el tenedor se hace realmente incómodo por no hablar de la odisea que significa hacerme una simple coleta en el pelo, ducharme (para lo que tengo que usar el plástico de envolver la comida a modo de embutido con la mano para que no se me moje la venda), o la impotencia al intentar rascarse cuando pica debajo de la venda (prefiero no pensar en las escayolas…).
Frustrante, es realmente frustrante, no tenía ni idea de que usara tanto las muñecas, por suerte en un par de días cumplo el plazo para poder quitarme la venda y lo primero que pienso hacer es doblar la mano para todas partes
y lavar la zona vendada. Pero a dónde quería llegar es que si lo he pasado así (que tampoco es que sea grave pero como se dice comunmente, jode bastante) y eso que es “recuperable” ¿cómo debe ser cuando por un accidente o el motivo que sea han de amputarte un brazo, una pierna, o te quedas paralítico o tetrapléjico? Personalmente y debido a mi forma de ser, creo que sería uno de los mayores retos que podrían ponerme en la vida :S
Es por eso que siempre me llama la atención cuando veo a alguien correr con una pierna ortopédica, un paralítico conduciendo, un ciego usando el ordenador o practicando artes marciales… para mi es una prueba ya no de superación sino de ganas y empeño por disfrutar la vida a pesar de las circunstancias. Ante una dificultad que la vida te pone siempre hay varias opciones, entre las cuales yo veo basicamente dos, o caerte en el agujero de la desesperación y la amargura lamentándote de lo que no puedes hacer, o pensar en positivo y decidirse a disfrutar la vida a pesar de todo y poner empeño en cambiar la situación a mejor.
Hace un par de días he visto en un foro un chico al que le faltaba un brazo y quería empezar a practicar artes marciales, pedía ayuda para saber si había alguna arte marcial enfocada a discapacitados (de lo cual buscando por internet encontré muchas cosas interesantes que desconocía totalmente) o si podía practicar cualquiera adaptándola a sus necesidades. Sentí sincera alegría cuando lo he leído, no conozco de nada a este chico pero el hecho de que a pesar de no tener un brazo siga haciendo cosas e interesándose por otras nuevas me hace tenerle admiración y respeto, es una persona que no se rinde ante las adversidades, o al menos a mi me lo parece.
Cuando veo a alguien con algún problema no suelo compadecerme, al menos intento no hacerlo porque dudo que así se ayude en nada. Un ejemplo: un niño va corriendo por el parque, tropieza, cae y se queda en el suelo llorando y gritando hasta que la madre, el padre, los hermanos, van a buscarle. No digo que no se hiciera daño, que es posible y es normal ir a comprobar si está bien o no, pero si cada vez que el niño se caiga, llora para que le vayamos a levantar y digamos “pobriño pobriño” el niño lo cojerá por costumbre y todas las veces que caiga, aunque no sea nada, acabará comprobando si hay alguien cerca para ponerse a llorar y gritar por sistema por lo que el peque no intentará siquiera levantarse por su propio pie… y si hacemos eso a lo largo de la vida… el día que tenga un problema grave de verdad no sabrá enfrentarse porque esperará que alguien venga a rescatarle, con lo cual corre el riesgo de acabar metiéndose en un agujero cada vez mayor, le enseñaron a compadecerse y no enfrentarse, nadie le dijo “oye, que cuando tropieces puedes levantarte y seguir con lo que estabas” de forma que sea el propio niño el que se levante, se sacuda la tierra y siga jugando, hombre, que si el niño se hace daño de verdad es una cosa diferente evidentemente, pero me refiero que si no somos capaces de enfrentarnos a los problemas cotidianos ¿cómo vamos a estar preparados para actuar frente a las grandes adversidades? ¿Qué ocurrirá si ese niño al que se le aplicó el “pobriño pobriño” tiene un accidente y pierde una pierna o le muere un ser querido? ¿Será capáz de afrontar ese cambio o acabará en una nube oscura sin luz? Creo que hay que buscar un equilibrio, ni dejar al niño abandonado ni sobreprotegerlo en una burbuja.
Mmm… creo que me he liado un poco y he acabado hablando de algo diferente a mi frustración de hacerme una coleta en el pelo… pero espero que no se hayan malinterpretado mis palabras, no digo que la compasión no sea buena, sólo que hay que saber como y cuando aplicarla dependiendo de lo que se quiera lograr.
Un saludo para todos los que la vida le ha arrancado algo y han sabido cómo seguir su camino, y si quieren compartir su forma de superar las cosas se lo agradeceré enormemente porque todos tropezamos de vez en cuando, y los demás, pues estemos atentos al mundo para encontrar cuerdas que nos ayuden a salir de los agujeros
P.D.: Espero que no dejeis de leer los relatos en caso de que no esteis de acuerdo con mi forma de pensar
.

Juancho
19 Marzo 2009 at 21:50
Suele ocurrir que no le damos importancia a ciertas situaciones/partes/objetos hasta que no las tenemos a nuestro lado… muy curioso ese sentimiento de vacío que dejan ¿verdad?
Un besazo
Kinyla
19 Marzo 2009 at 22:27
Si, es algo que pocas veces me doy cuenta, y con tus relatos siempre acabo dándome cuenta de las cosas pero hasta que lo vives… no lo comprendes de todo, yo la verdad, a partir de ahora cuidaré más mi cuerpo ^^, llevo mucho tiempo con él y le tengo cariño
Y sí, el sentimiento de vacío, impotencia y frustración… me sacan de quicio… hay veces que parece que te falta el aire y te replanteas todo ¿tiene sentido esto? ¿que hago ahora? etc… no me gusta sentirme así
Lo curioso es que algo tan simple como hacerme una coleta acabe siendo tan revelador… xD Creo que damos demasiadas cosas por sentadas y no nos damos cuenta de lo que nos estamos perdiendo o nos podríamos perder.
Un Saludo Juancho!
Altaïr
21 Marzo 2009 at 02:44
¿Que me dices Kinyla?…..
¿ Que es eso de una semana sin muñeca útil?.
Jose
24 Marzo 2009 at 00:02
Nada, nada, que lo de la muñeca es una tontería y se recuperará rápido, seguro. Hay cosas o situaciones en esta vida ante las cuáles lo único que debes hacer es dejarte arrastrar. Es una manía que tenemos los seres vivos, dejar que la vida te siga arrastrando. El “cómo” sí lo decides tú.
Vive y sé feliz.
PD. El torneo no te cae ni de cerca, pero sí te recomiendo visitar alguno que se celebre por tu tierra. Es muy bonito.