Primer relato en blog nuevo, otro que tenía guardado de hace tiempo, perdonadme pero he estado ocupada adecentando esto de escombros y con eso que llaman vida real…
¿De qué le había servido luchar por aquello en lo que creía? ¿De qué le había servido darlo todo y perder a los seres que amaba? Entre aquellas rejas se dió cuenta, entre lamentaciones, que ni su coraje, ni su honor, ni siquiera su valentía, sirvieron de nada.
Desolado, se dirigió a las gruesas rejas del estrecho ventanuco, intentando que al menos la luz de la Luna le pudiera dar alguna esperanza, pero no fue así. El pesimismo, la confusión, la melancolía y la rabia invadieron su corazón pues nunca saldría de aquella celda y esa idea le axfisiaba.
Puede que no tuviera razones para luchar por su liberación o simplemente, para no acabar con su vida, pero su honor, ahora carente de sentido real le impedía romper la promesa y acabar con su sufrimiento.

Altaïr
1 Febrero 2009 at 11:30
Interesante relato y muy logrado.
Por otra parte veo que la obra del
blog esta ya bastante avanzada.
Felicidades, Kinyla
Juancho
1 Febrero 2009 at 21:46
Interesante relato… muy agobiante.
Me gusta.
Un beso.
bea
2 Febrero 2009 at 10:47
Me gusta cómo escribes. está muy bien “traído”.
Yoyo
2 Febrero 2009 at 11:52
Este relato me ha dejado ganas de liberar al preso ¿que habría hecho para estar ahí dentro? o alomejor quizás merezca estar encerrado, quien sabe.
Saludos.